¿Qué es una certificación de obra y cómo se hace paso a paso?
· 9 min de lectura · Equipo Lummo
La certificación de obra formaliza el avance de un período para facturar al comitente, midiendo conceptos contra el presupuesto vigente.
Una certificación de obra es el proceso (y el documento) con el que se formaliza cuánto se ejecutó en un período para facturar al comitente, midiendo cantidades por concepto a los precios del presupuesto o contrato vigente. Paso a paso: medir, armar el acta, acordar, facturar y seguir el cobro.
¿Para qué sirve la certificación?
Sirve para convertir avance físico en derecho de cobro, con trazabilidad. Sin certificación ordenada, el flujo de caja de la obra se apoya en anticipos y discusiones. La definición corta del documento está en qué es un certificado de avance de obra; acá el foco es el procedimiento.
Paso a paso
1. Congelá el período y la base
Definí fechas del período (por ejemplo del 1 al 31, o quincena). Usá el presupuesto/APU vigente — si hubo redeterminación, la base de precios debe ser la actualizada del contrato.
2. Medí cantidades por concepto
Recorré rubros ejecutados: unidad × cantidad del período. Ejemplo ilustrativo: concepto “revoque interior” con 800 m² de contrato; en el mes medís 120 m² a $18.000/m² → $2.160.000 de certificación de ese ítem (cifras de ejemplo, no de mercado).
3. Armá el acta / certificado
- Obra, período y número de certificado.
- Detalle por concepto: cantidad, precio, parcial.
- Acumulados previos y saldo de contrato si aplica.
- Observaciones / adicionales pendientes de aprobación.
4. Validá con la contraparte
Inspección, dirección de obra o comitente según el contrato. Guardá evidencias (planillas, fotos, mediciones). Los desacuerdos se documentan: no se “arreglan” borrando líneas.
5. Facturá y seguí el cobro
Pasá a facturado y registrá cobro parcial o total. Si certificás $15.000.000 en el mes y cobrás $9.000.000 a 30 días, el avance económico no es el mismo que el de caja: ambos importan.
Tabla del ciclo
Estados típicos de una certificación
| Estado | Significado | Pregunta que responde |
|---|---|---|
| Borrador | Medición en armado | ¿Qué medimos este período? |
| Facturado | Documento emitido al cliente | ¿Ya se facturó? |
| Cobrado | Ingreso registrado | ¿Entró el dinero? |
Plazos típicos (orientativos)
Muchos contratos prevén certificación mensual; otros quincenal. Lo crítico no es el marketing del “tiempo real”, sino no saltear períodos: si te atrasás 15 días en armar el acta, el cobro se corre otro mes y el flujo de caja se tensa aunque la obra avance bien. Relacionado: flujo de caja de una obra en ejecución.
Cómo lo resuelve Lummo
Lummo arma certificaciones dentro de cada obra, vinculadas al presupuesto (cantidad × precio por concepto), con ciclo borrador → facturada → cobrada y export de PDF para el comitente. Es parte del software de gestión de obras y del hub de certificados de avance — un ERP para constructoras orientado a cobro por avance real.
Preguntas frecuentes
¿Certificación y certificado de avance son lo mismo?
En la práctica sí: el certificado (o acta de medición) es el documento; la certificación es el proceso de medir, acordar y facturar ese período.
¿Con qué precios se certifica?
Con los del presupuesto/contrato vigente (incluye ajustes por redeterminación si el contrato lo prevé). No con precios “de memoria” del mes.
¿Cada cuánto se certifica?
Lo fija el contrato: suele ser mensual o quincenal. Lo importante es la cadencia constante y la evidencia de medición.
¿Qué estados conviene registrar?
Borrador, facturado y cobrado — para no confundir lo medido con lo ingresado en caja.
¿Se puede certificar sin presupuesto por rubros?
Se puede improvisar, pero se discute todo. Sin APU/conceptos, cada período se vuelve negociación de planilla.

